Yo me encontraba de pie junto a la cama totalmente desnuda, y la rubia pequeña empezó a tocarme las tetas desde atrás con sus dos manos, mientras la morena se arrodilló y empezó a pasar su lengua por mi ombligo, bajando, bajando hasta llegar al clítoris. Me puse como nunca. Todavía no habíamos empezado y ya estaba a punto de correrme.
Ya hacía dos meses que habíamos cortado luego de casi un año de novios, pero como todavía ninguno salía con otro entonces nos seguíamos divirtiendo juntos.
Hoy tratare de ser más retórico, que en ocasiones anteriores, primero voy a presentar a los protagonistas de este relato, ella es una mujer colombiana de 43 años, separada, y yo soy un hombre de 43 de España, casado.
Guadalupe era una chica muy atractiva, como de un metro sesenta, ojos negros, pelo negro, y un cuerpo impresionante, las tetas eran enormes y bien paradas, el culo tenía el tamaño justo, ni grande ni chico.
La sensación de poder, de dominar, de tener el absoluto poder sobre una mujer es una sensación que la mayoría de los hombres sentimos como una de nuestras grandes fantasías, pero ¿y si fuese al revés? Ser el dominado.
Ainda não tem seguidores.
Publicar
O que queres publicar?
Dados sobre a nova série
As séries ou sagas eróticas são um conjunto de contos eróticos que têm um enredo central e são publicados em episódios. Cria o título e uma descrição da tua série; depois, poderás adicionar contos a esta.
Adiciona o título, como se fosse o título de um livro, ao qual depois adicionas capítulos.
Descreve resumidamente o enredo da tua série de contos, como se fosse uma sinopse.
0 / 300
Selecione a série
A carregar séries...
Ainda não criaste nenhuma série. Cria primeiro uma nova série.