Prefirió mantener relaciones con su marido dos o tres veces por mes, era un acto rutinario, que esos métodos modernos solo complicaba, recordando mejor al principio no fue así, en esos momentos sintió esas ganas que la llevaron al lecho de el varias veces .
El primer grupo en organizarse fue el nuestro, el primer profesor mocionado para acompañarnos al viaje también, pero con un criterio de juventud, saber, respeto , los padres en las reuniones como en años anteriores se negaron, pero predominó, por basarnos en la falta de confianza de nosotras y a los chicos los convencimos que quizás le acercara algo, entraron y fue elegido.
La calma de la tarde se rompía con los mugidos de la hacienda bovina, que según los dichos del campo eran producidos para saludar al sol, realmente había descansado en la siesta y sentados frente al jardín, utilizando ventiladores como espanta mosquitos, nos permitían contemplar los colores rojos del atardecer dentro de los árboles del parque, poco a poco las sombras formaban la noche y ya las primeras estrellas se anunciaban en el cielo.
Elisa es mi prima en ese momento tenia 17 años y un año más que yo, ella no sabía de mis relaciones con mi padre (todavía creo que no las sabe), el momento , nuestra empatía, esa facilidad de escuchar confesiones, secretos o simplemente su necesidad.
Mi hermano me invitó a curtir, inmutable , pero expresándolo con deseos, ganas, me estaba seduciendo, recordando mis masturbaciones por el, mis ganas contenidas, quería y sabía que era para pasar un rato, pensé en las olas que llegaban y se escondían , accedí, enfilo a un motel que con seguridad él conocía.
Su cuerpo llegando casi a lo voluptuoso, pero quedando en la perfección soñada por todo hombre, senos prominentes pero no burdos, alta pero no en forma exagerada, el pelo largo en juego con su cara y su aura angelical, movimientos gráciles, la hacen perfecta, hermosa pero para nada inocente.
Era la primera vez que me entregaría a un chico joven, nunca lo hubiese creído, casi podría ser mi hijo, pero no estaba con ganas de que avanzara algún miedo. Nos desnudamos rápido, recordando mis aventuras juveniles, donde no esperábamos mucho para cupular una y otro vez.
La llamó por teléfono enseguida, después de escuchar el mensaje, ella atendió y directamente le dijo que lo esperaba, quería verlo, le recordó que era su primo, ella le dijo, igual que Annabella, preocupado por el cariz de la conversación, le dijo que era una niña, un no te preocupes y con tono autoritario , un te espero a las dos de la tarde fue lo último que escuchó antes de que cortara.
Su pelo lacio, su ropa entallada a una cintura perfecta, esos senos sensuales, toda su encarnación , perfecta, también su espíritu jovial, sería seguro un adorno perfecto a la ciudad como siempre alegre, bulliciosa, al encontrarme con los tíos, no puede evitar de preguntar por ella.
Me extrañó al verla caminar hacia la pileta, era como se fuese la primera vez , que viera ese cuerpo, sencillamente hermoso, sensual, una mujer que provocaba deseos, algo bullía en mi interior, conocía el efecto de la atracción sexual, pero nunca me imaginé, que mi prima me podría producir tal revolución en mis hormonas, recién minutos atrás la había visto y nada sentí.