Por mi parte, yo se lo metía y lo sacaba casi todo para volvérselo a meter fuertemente, ya que era algo que a ella le gustaba mucho, solo hacia constantemente hasta que sentí que se tensaba en mis brazos y apretaba fuertemente sus piernas llegando a un nuevo orgasmo, que al igual que los anteriores, eran largos y deliciosamente fuerte.
Nos quedamos durante un buen rato abrazados y sin sacar mi sexo de dentro de él, cuando empezamos a hablar de lo tontos que habíamos sido los dos durante tanto tiempo, teniéndonos al lado y sin darnos cuenta de nada.
Ella empezó a gritarme que le diera más placer, así que apoyé sus muslos en mis hombros y nuevamente nos pusimos en postura, yo se la metía y sacaba, pero solo el glande, pero ella en un arrebato de deseo me apretó con fuerza con las piernas haciendo que nuevamente la penetrara.
Me tumbe un poco y pude coger su coño, le metía el dedo y ella al igual que yo estaba cada vez mas cachonda, le puse el dedo sobre su culo pero me aparto la mano, no se si es que todavía no ha probado que le follen su hermoso culo, pero algún día se lo propondré.
Un cansancio y paz de satisfacción se había apoderado de ella, en veinticuatro horas, toda su vida se había transformado, el cura le indico que si alguien la veía salir, solamente le dijera, que había venido a charlar con él
Llevaba algo en el sexo, pues unas correas de cuero subían hasta su cintura enlazándola. Por eso no quería quedarse desnuda. "Quítate el consolador" le pidió él. Carol estaba nerviosa, también le temblaban las manos.
Ella empezó a temblar por su enésimo orgasmo, me cogía del pelo con fuerza y gritando que la follara que la metiera mi polla que era mi esclava.
Hasta ese momento, era una nena alimentada , que le alquilaban un departamento en Barrio Palermo, que hacia que estudiaba, con sus 19 años, era una vaga que lo único que le interesaba era pasarla bien, sin drogas pero con un gran sentido de no hacer nada.
El tiempo camina lento. Ya que prendí el calefón me voy a dar un baño de inmersión, es más largo que un duchazo. Me relajo, me limpio y el tiempo pasa ¿Qué más se puede pedir?