Mi sobrino metalero me hace lo que quiere
Historia de cómo una mujer profesional se enamora perdidamente de su sobrino metalero, llegando a limites que no esperaba y llevándose una gran sorpresa.
@austin.aguirre
Austin Aguirre
Austin Aguirre hij heeft nog geen verhalen gepubliceerd.
Austin Aguirre heeft geen gepubliceerde series.
Historia de cómo una mujer profesional se enamora perdidamente de su sobrino metalero, llegando a limites que no esperaba y llevándose una gran sorpresa.
El hombre la cogió en sus brazos separándola del suelo. La elevó y la acercó a su cuerpo. Angela dirigió la polla a su coño y se dejó ir entre los brazos del hombre.
Bajó su boca a mi polla y no dejó nada, limpió con amor mi polla repasando cada milímetro y después me la guardó en el pantalón. Que rico y me comió la boca con pasión.
Don Gerard era un hombre algo mayor, aunque parecía cuidarse bastante, practicando seguramente algún deporte. Silvia le observaba y no era capaz de calcular la edad, pero desde luego superaba los setenta años
. Con ella acaricié todo el cuerpo de María. Pasé la pluma por sus mejillas y descendí hasta sus pechos, los rodeé recreándome en sus pezones. Notaba como su piel se iba erizando y cómo de su boca escapaban pequeños gemidos
Perdone padre, ya estoy con usted. - dijo apoyando sus manos en la mesa, haciendo que ese escote me ofreciera una visión excepcional.
Una vez firmado el contrato, las dos chicas comentaron todo lo sucedido y lo que estaba por llegar, aprovechando la comodidad de esa limusina y abriendo una botella de champán que tenían a su disposición. El chofer dejó primero a Ángela, que salió del vehículo mostrando una pose de rica, no muy aún
Daniela se quitó la ropa, no llevaba nada debajo. Su espectacular cuerpo me puso a mil. ¿Puedo darme un baño? Estás en tu casa, le dije
Le pasé la mano por la espalda, pero esto solo hizo que temblara más. Se dio la vuelta y me dijo Méteme la polla todo lo duro que puedas. Casi mejor recogemos y vamos a casa que está cerca, aquí la arena es un coñazo.
Mordiendo la mano del camarero empezó a gemir fuertemente apretando al tiempo los músculos de su vagina y descubriendo lo que era correrse de la forma más extraña y placentera del mundo. Ángela tuvo uno de los orgasmos más largos y deliciosos de su vida
Hij heeft nog geen volgers.