El primero que perdió fue un chavo y nosotras lo castigaríamos, entonces le dijimos que se bajara los pantalones y nos enseñara el trasero, que por cierto no lo tenia nada mal, entonces el lo hizo entre aplausos y risotadas ejecuto su castigo, y empezamos a jugar de nuevo, entonces la otra chava perdió y pidieron que le besara los senos a mi amiga, mi amiga se saco esos magníficos senos y se los puso en la cara a ella, y la chica empezó a besárselos, les confesare que en ese momento hubiese querido ser yo la que se comía a mi amiga...
Su novio, Chencho, su primo y ella tuvieron juntos una experiencia estupenda aquella noche disfrutando del sexo sin tapujos.
Al salir noté bajo la sotana el bien formado y delicioso trasero de la monjita, que aunque no era muy alta, si se manejaba unas formas de reina de belleza, al ponerme de pie ella notó mi erección y se sonrojó, a la vez que observé que miraba mi bragueta con un brillo lujurioso en los ojos color caramelo que se manejaba.
Mientras chuapaba sendas pollas. Luego uno por uno me probo y yo probé sus encantos. Lo que mas me gusto es que cuando terminaron de acabar los tres y yo estaba todavía a full me dijeron que me lo coja a Gerardo que era el que tenia el mejor culo (el mas grande) Así que el se agacho y se puso en cuatro patas.
Primeramente le toco a mi amiga, que es una persona muy simpática, pese a tener mas de 25 años, ella parece una colegiala, con sus senos chiquitos, bajita de estatura, o sea con un cuerpo como de colegiala, que de lejos pareciera que solo tendría unos 17 o 18 años de edad, siempre teníamos problemas con ella cuando íbamos a las discos, por que no la dejaban entrar hasta que enseñara sus identificaciones como mayor de edad.
Le pedí que se recostará en la cama boca arriba y que lo montaría pero cuando sentí que esa enorme paloma se deslizaba en mi interior únicamente grite de placer y desboque mi lujuria culiando sin parar, cada vez que sentía que se iba a venir me detenía para dar tiempo para que mi novio llegara; luego me incline sobre él y continué
Su culo se cerro de inmediato y un gemido de placer salio de su boca, pero en ese instante le separe las nalgas y comencé a chuparle el ano, despacito por el costadito mientras ella pedía por favor que no lo hiciera hasta que empece a cogerla con la lengua y se la metía lo mas adentro posible, su ojete se dilataba lentamente y empezó a gemir de placer, le introduje un dedo en el culo y la empece a pajear.
Comencé a masajearle los pechos como imaginaba, eran grandes, pero yo quería sentir su piel y le insinué que se quitase la camisa, se la quitó y puede ver aquellos espléndidos pechos, grandes, la piel tersa y sus pezones grandes y duros de un color moreno. Quería y necesitaba probarlos y sin mediar palabra me acerqué a ellos lentamente y fui saboreándolos uno a uno y su olor era dulce y cálido, pasaba mi lengua por el exterior y haciendo un recorrido con mi saliva
No menos de diez pulgadas y bastante gruesa era su verga que entraba y salía de la vagina de Sonia, cuyos gritos de placer podrían confundirse con dolor, de no ser porque el rictus de su cara demostraba el gozo que estaba recibiendo.
Cuando yo me iba a mi casa ella se despidió muy calurosamente con un gran beso en mi boca y me dijo, ya tienes la mitad de tu calificación, te espero el sábado próximo, la verdad es que la semana fue algo larga para mi y todos los días pensaba en la imagen donde ella se comía toda mi vagina, de pensarlo me humedecía y no tenia otra que masturbarme, pero por fin llego el sábado y en la tarde me dirigí a su casa.