Puta esclava sumisa
Una venda en los ojos, un coche en marcha y el silencio inquietante de Javier. Una noche cargada de misterio, deseo y peligro lleva a nuestra protagonista a un juego sensual en un bosque oscuro y una casa en ruinas.
@Gabrielita · México
Gabrielita
0 stories · México
Gabrielita has no published stories.
Gabrielita has no published series.
Una venda en los ojos, un coche en marcha y el silencio inquietante de Javier. Una noche cargada de misterio, deseo y peligro lleva a nuestra protagonista a un juego sensual en un bosque oscuro y una casa en ruinas.
Una joven de dieciocho años, atrapada entre la granja familiar y sus estudios, descubre un torbellino de deseo cuando conoce a Ernesto, su nuevo profesor de matemáticas.
Raudo el entrevistador, pasó su dedo pulgar entre los labios de Fatma para recoger esa gota y llevarla a su boca. Fatma exhaló un gemido casi imperceptible, abriendo sus ojos desmesuradamente. El fino sujetador de raso negro marcó con descaro los gruesos y largos pezones de Fatma.
No la dejé terminar y volví a descargar con fuerza sobre ella. Ahora no dijo nada, simplemente se sujetó con fuerza a mis piernas. Tres azotes más terminaron con esa tanda, mientras mi mano se introducía en su húmedo coño, pude apreciar mis dedos marcados en ese blanco culo.
Sin terminar de quitarme la ropa, me posicioné entre sus piernas y empecé a lamer, ese aún húmedo coño. Abrí sus labios vaginales con mis dedos y me dediqué a su coño por entero. Lo lamía sin prisa de arriba abajo, hasta que me quede a vivir en su clítoris. Los gemidos de la muchacha cada vez eran m
El búnker ya no es seguro para Astrid y Lars y deben idear un plan de escape. Mientras se piensan como enfrentar al peligro más temido, Astrid confiesa una de sus fantasías más perversas.
El miedo a lo que hay afuera rompe todas las barreras, y los hermanos dan rienda suelta a sus más oscuras fantasías y perversiones, sabiendo que probablemente deban quedarse en ese búnker toda la vida.
Pasan los días y los hermanos empiezan acostumbrarse a la nueva rutina. Sin embargo descubren que no están solos en ese paraje desolador. Lo que van a encontrar los hace unirse de una manera que nunca hubieran imaginado
Astrid y Lars continúan encerrados en el búnker. Mientras intentan adaptarse a la nueva rutina empiezan a hacer descubrimientos inquietantes sobre lo que ocurrió en Suecia. Al mismo tiempo, también inician un camino de exploración y aprendizaje muy alejado de una relación fraternal.
No followers yet.