Estos machos estaban mejor que nunca, había de todo, músculos, jóvenes, rasados, peludos, vergas hermosas, cabezonas y venosas, vergas chicas encogidas y dulces, mulatos, blancos, latinos e incluso un chico indio del norte de América.
Anita se masturba, luego me la tiro y finalmente montamos la fiesta con Paula.
He venido recibiendo muchos mails dándome cuenta de la cantidad de lectores que les gusta mis historias, continuo con ellas debido, principalmente a que deseo contar las cosas satisfactorias que me ocurrieron.
Marcos es un compañero de trabajo que tiene un perro Rottweiler de dos años, puro, entrenado y todo.
Estudiaba la secundaria, me enamoré de un compañero, era un amor platónico y nadie podía saberlo, muchas pajas pensando en él.
Tú eres tan fogoso y tan abierto, que tenemos que aprovechar todo lo que podamos, claro, siempre respetando los deseos de ambos.
La sensación de penetrar lentamente su húmeda vagina aun palpitante del orgasmo que acababa de tener fue maravillosa.
Todo empezó con una apuesta de un volado, yo iba de copiloto, mi compañero manejando y ella la sensual Mónica, en la parte trasera, el volado lo avente yo y ella perdió, la apuesta consistía en que ella si perdía se quitaba la blusa
Ella comienza a pasarme una mano por mi pierna, subiendo casi hasta tocar mi miembro por encima de la ropa; yo la detengo diciéndole que si su familia nos ve, estamos perdidos.
Sandra volvió a sentarse de nuevo, pero mi vista seguía prendida en aquel bonito culo. Decidí inspeccionar un poco el resto de su cuerpo. Sus tetas, aunque no eran muy grandes, estaban bastante bien.