Vero y los Senegaleses II
Despues de conocer a Ubuntu y Ibrahim, Vero conoce a Dredd para una despedida de argentina con toda la hospitalidad que ella es capaz
@Vero · Argentina
Vero Blaquier
Hola soy una mujer de Argentina, tengo actualmente 38 años, estoy casada con Claudio, vivimos por la zona de San Isidro. Me gusta mucho el sexo sin compromisos
10 Geschichten · maduras, confesiones, interracial · Argentina
Despues de conocer a Ubuntu y Ibrahim, Vero conoce a Dredd para una despedida de argentina con toda la hospitalidad que ella es capaz
Vero intenta escribir un relato, pero su computadora no funciona un técnico la repara y le hace una propuesta que cambiaría su relación con los lectores.
Mi esposo invita a dos Ejecutivos Senegaleses, y yo debo servir el postre para demostrar la hospitalidad argentina hacia ellos
Vero necesita un masaje reparador y conoce un masajista muy particular
Despues de conocer a Santi, Vero vuelve a comprar mercaderia con entrega a domicilio y tiene una agradable sorpresa
Después de su experiencia en el taller Vero recibe un service a domicilio.
Vero leva el auto al taller y le hacen un service completo
Vero jugo a ser prostituta y las cosas tomaron un giro inesperado
Vero recibe el pedido del supermercado y recompensa al repartidor
Vero seduce a unos albañiles y termina en una fiesta inolvidable
Seria un sábado por la tarde noche para disponer de tiempo, lo haríamos en la casa que aún conservaba el profesor en la provincia donde mi novio/amo y yo vivíamos y que fue donde me sometió mi novio al profesor por primera vez, y al chico de las pizzas, que es un chalet pequeño, en una zona de casas similares, con altos setos en el jardín, y alejada de las otras casas aunque en una zona urbana, un sitio perfecto.
Vale acepto, conteste yo imaginando que me había ganado otra tunda de azotes, pero no fue eso, Quítate el vestido, ordeno mi novio/amo, no me lo esperaba, mire al Notario que miraba los papeles como un poseso y no levantaba cabeza.
Sin sacar la verga me cogieron en volandas y Emilio se tumbó en el colchón, estaba a horcajadas siendo penetrada, tenía toda la verga clavada hasta el fondo, el placer era intenso, como no podía imaginar, Emilio le daba sin contemplaciones, era una máquina de follar y eso que no lo había hecho hacía mucho.
¿Qué le hace tener en el corazón la convicción de que yo soy distinta de todas? No lo sé. Claudio es un ser que me rebasa en muchas cosas, sobre todo en comprensión. Soy su más linda sierva, adepta, Diosa, compañera, cómplice, musa, puta, soy su puente, soy sus ojos celeste y miel.
Si bien desde ayer deseaba que fuesen las siete de la noche para encontrarnos en el Metro, ahora era la locura, pues puse a trabajar a todos los de la productora para que me editaran una versión especial de "Lunas", en que pusieran sólo mis escenas y aquellas que eran necesarias para dejar ver el desarrollo de su trama, mientras que a los diseñadores gráficos los pues en chinga a diseñar una portada especial.
Al verlo bajar las escaleras la sangre me bullía con fuerza y muy caliente, y antes de que nadie de los que viajaban en el piso inferior abrí la puerta del baño y nos metimos los dos juntos y cerré la puerta detrás de mí con el pasador.
Mi marido estaba chispeante y ya antes de sentarnos a la mesa me había acariciado la nalgas diciéndome un par de palabras soeces, que a el lo excitaban mucho, y haciéndome inequívocas alusiones a las penetraciones que esperaba practicarme esa noche.
Pensó que su marido tal vez no estuviese de acuerdo, que eso solo era para él. Pero después de todo, lo que estaba sucediendo en la habitación había sido su idea , por lo que ahora no podría detenerla.
Esto de estar los tres era algo complicado, ya que por más que fuese la novia de mi amigo, no podía evitar mirar a Carla, tratando de hacerlo disimuladamente, siempre para intentar ver ese pedazo milimétrico de piel que la malla no tapa.