De repente, una sola de sus manos lo subía en vilo y lo bajaba como comprobando su peso, a la vez que la otra mano bajaba estirando toda la piel abrazando con su palma el tronco firme del animal inerte hasta llegar a mis testículos donde éstos se hinchaban al contacto de esa suave, incitante e inexperta mano.
Me encanta bailar y acariciarme mientras que de reojo veo como tus ojos no dejan de desvestirme, y cuando al fin te decides a bailar y poder sentir tu gran paquete que lo presionas en mi cuerpo, eso me acelera la respiración, y no puedo evitar en querer acariciarlo, para confirmar que realmente eres el que me puede volver loca esta noche, tu haz sido el elegido para hacerme gritar
El tiró el jabón al suelo (de gusto) y yo me agache a recogerlo, apoyó sensiblemente su polla en mi culo e hizo un leve empujón para demostrarme lo que iba a suceder mas adelante. Me di vuelta y agarre la polla y la pelé.
Sin pensar lo que hacía me acerqué y estuve mirándola como dormía un par de minutos hasta que me atreví a apartar la bata hasta ver su braguita nuevamente.... me quedé mirándola embobado. El pequeño triangulo blanco de algodón sujeto por dos finas tiras apenas tapaba el sexo y unos pelitos asomaban por los lados.
Ella reaccionó y me dijo, que por allí no, que nunca lo había hecho por el culo, que por favor no se la meta por allí, pero sus súplicas no le sirvieron de nada, ya tenía la cabeza bien metida y ajustaba el esfínter de una manera deliciosa que me calentaba aún más, me dijo que ni a su marido le había dado el culo y que se la sacara que le dolía.
Por fin había follado a mi magnífica, enigmática y caliente cuñada. Sin perder tiempo e intentado arreglar todo en la cama de Pili y en su propio cuerpo, salí de su habitación aún alucinado por el inmenso goce que había tenido con mi cuñada.
Una amiga le comentó de la masajista a cuyo departamento estaba por entrar. Le había dicho que la iba a pasar muy bien, que era una excelente profesional y que realizaba un "masaje especial" que no se iba a olvidar.
Se lo puso en la boca, me hizo una mamada en la cual, me puso el preservativo, hasta ahí, era nuevo eso para mi, pero entendí lo de, quiero que te corras pronto, y mis temores o deseos se hicieron realidad. Se lamío la mano, recogió el lubricante que había inundado su coño, se lo puso en el culo, cogió mi polla, mas tiesa que nunca y apunto a su culo.
Estos on mis grandes secretos, nadie en absoluto lo sabe, pero lo cierto es que me follo a mis dos primas cuando quiero, las converti en mis esclavas, pues ahora estan casadas y no pueden dejar de darme el culo siempre las visito y me satisfago a mi antojo, es por eso que nunca fui a un prostibulo tampoco, pues tenia a las dos mejorres prostitutas de la vida…
Nunca imaginó que al volver de su viaje antes de tiempo se encontraría a su amada esposa a solas súper excitada con el juguete que anteriormente se negaba a compartir.