Ghost se quedó a un lado, observándonos con esos ojos brillantes, la lengua colgando, esperando su turno.
Yo ya estaba lista para coger, me encontraba temblando de anticipación. No había vuelta atrás. Y nunca había deseado tanto algo tan oscuro.
No pasaron ni 5 minutos cuando tocaron a la puerta, era un hombre muy varonil, Ky lo invitó a pasar sin consultarme, se sentó a su lado en el sillón, ahí estaba él. El profesional. El juguete. No tenía nombre, no lo necesitaba.
Solo era un cuerpo alto, musculoso, de piel morena y una verga que… Dios
Vestida solo con un ajustado vestido negro y sin nada debajo, llegué temblando de nervios y excitación. Lo que comenzó con nalgadas firmes sobre su regazo pronto se convirtió en algo mucho más intenso: inmovilizada en el potro, azotada hasta que mi piel ardía, penetrada por primera vez en el ano mie
Con delicadeza logró que mi mujer le contara de su viaje a Cuba y de sus sueños por vivir en la isla y desarrollar su arte. Sintió que ella era parte de su propio mundo. La invitó a bailar y en seguida su mirada me rogó permiso.
El lavarropas andaba mal, la esposa llama a los del service, porque el lavarropas estaba en garantía, pero ellos 3 tenían otros planes para la tetona de mi esposa esa tarde!!!
Yo supe en ese instante lo que venía.
Supe que estaba entrando en trance, ese estado en el que el deseo la domina. En el que ella misma busca que la dominen.
Y supe también que esa noche, Ledesma no iba a conformarse solo con verla. Que la iba a tocar. Que la iba a besar. Y que en algún momento...
Este es un anexo de "Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo", es un detalle... para leer despues del relato... es un extra, espero que les guste tanto como a mi...
Yo me había corrido solo de oírlo. Fantaseábamos con eso a menudo: zoofilia, sexo interespecies, yo siendo la perra de su husky. Y ahora, sola en su casa, con Ghost que me conocía perfectamente —me olía desde que era cachorro, me saltaba encima cada vez que yo lo visitaba, y la fantasía se volvió r
Después de parpadear un segundo y morderse el labio inferior, su expresión cambió a una sonrisa traviesa y decidida: iba a complacer a su tío Memo como siempre, y además quería experimentar con Caro, sentir su cuerpo suave y probar esos besos prohibidos que tanto le había platicado y la calentaban.
Hoy les contaré cómo me he convertido en una perra para mi perro.. Y de cómo tuve que ingeniármelas para no ser descubierta por mi madre y así no sospechara que la puta de su hija había perdió la virginidad con el perro de la casa.