Este relato es real y llega hasta la actualidad, eso sí, aunque en estos relatos aparecerán cuatro sumisas, realmente, solo son tres, aunque espero conseguir a Conchi, la madre de Miguel, porque a pesar de sus años, me trae por la calle de la amargura. Todo lo demás lo narro tal y como sucedió.
Lindsay jugará con el cuerpo y la mente de su curioso hijo para iniciarlo sexualmente. Prepárate para una clase magistral donde no existen los límites y el aula es una cama.
Wyatt sufre dos avalanchas en un día. La primera en la montaña. La segunda en mi propia cama. Para salvarlo de la hipotermia, sepulto su fragilidad bajo mis voluptuosas curvas para darle calor. Aunque para ello deba cruzar límites sin retorno.
Si vas a hacer una travesura, no la hagas a medias. Sonia y su hijo Joaquín quedan atrapados por un huracán en un hotel de lujo. Él, pura inseguridad; ella, mujer de negocios que no admite negativas. Lo que empieza con pequeños juegos para quitarle la timidez, termina rompiendo todos los límites.
Este relato es real y llega hasta la actualidad, eso sí, aunque en estos relatos aparecerán cuatro sumisas, realmente, solo son tres, aunque espero conseguir a Conchi, la madre de Miguel, porque a pesar de sus años, me trae por la calle de la amargura. Todo lo demás lo narro tal y como sucedió.
Este relato es real y llega hasta la actualidad, eso sí, aunque en estos relatos aparecerán cuatro sumisas, realmente, solo son tres, aunque espero conseguir a Conchi, la madre de Miguel, porque a pesar de sus años, me trae por la calle de la amargura. Todo lo demás lo narro tal y como sucedió.