Alex vive la rutina aburrida del Conalep, rodeado de culos y tetas que no puede tocar. Su novia Melissa es cariñosa fuera de la cama, pero en ella es tímida, vainilla y siempre exige condón. Frustrado y cachondo, una noche descubre un anuncio sospechoso: un reloj que promete control total sobre la m
Durante dos semanas, Valeria es usada en la universidad, en el café y en su departamento. Su resistencia se debilita mientras su cuerpo se acostumbra al placer de la humillación.
Comienza el entrenamiento de sumisión, Liam intensifica el entrenamiento. Valeria debe masturbarse frente a él y usar objetos humillantes.
La noche en que todo comenzó parecía como cualquier otra salida de fin de semana, aunque en el fondo sabía que sería diferente. Esme y yo ya habías platicado de una fantasía que yo tenía, ella al principio lo dudó, pero finalmente, entusiasta por conocer cosas nuevas accedió.
Fue a través de una página de anuncios clasificados especializada. El perfil de Alejandro había sido claro, directo: "Hombre casado, discreto, busca pareja swinger para experiencias mutuas. Interesado en tríos (HMH).
Lo que comienza como un contrato temporal de sumisión se transforma en algo mucho más oscuro y permanente.
En esta historia les platicaré cómo fue nuestra primera experiencia swinger. Espero les guste y ya saben, espero sus comentarios.
Valeria acepta un acuerdo humillante: venderle su cuerpo y su libertad a su peor enemigo durante tres meses.
Cuando Valeria se ve acorralada por deudas imposibles y un pasado familiar lleno de secretos, no le queda más remedio que aceptar un acuerdo humillante
En este pequeño relato quiero presentarme con ustedes para iniciar con esta nueva aventura de compartir y publicar nuestras historias eróticas.
Espero sea de su agrado, y este es el primero de muchos relatos que vendrán más adelante.