Posiblemente la tediosa vida de ama de casas, no nos da suficiente satisfacción, todos los días la misma rutina, atender al resto de la familia, y a veces se encuentran momentos muy placenteros que no teníamos presente.
La comencé a chupar, atraída, por un sabor especial, mezcla de su esperma con mis flujos, llevándola hasta lo más profundo de mi cavidad bucal, sintiendo cada tanto regar mí interior. No dejaba de explicarme cómo podía llegar a semejante extremo, pero me era imposible dejar.