Gozando a mis hermanas I: Verónica

Gozando a mis hermanas I: Verónica

Me llamo Benjamin, tengo 20 años soy de mediana estatura y de regular apariencia, soy originario de México, tengo tres hermanas la mayor se llama Verónica, otra se llama Ruth y la menor se llama Susana

Esto me sucedió cuando tenía 17 años, y mi hermana Verónica tenia 19 años tenia el privilegio de compartir con ella el mismo cuarto y la misma cama por los últimos 5 años hemos dormir juntos, sin embargo siempre la había visto como mi hermana nunca me había fijado en ella.

Hasta que un día en la mañana, ella se estaba arreglando para irse a la escuela, ella pensó que yo estaba durmiendo y se estaba cambiando de ropa, pero en ese instante desperté, nunca me imaginé el espectáculo que me esperaba, como dormíamos siempre con ropa puesta, vi cuando ella se quitó su blusa que dejo ver sus senos grandes y redondos que parecían que se le iban a salir de su brassiere y después se quitó su pantalón lentamente y pude ver sus lindas nalgas que tenia lindas y hermosas, quedó en puro brasier y con sus braguitas pequeñas que dejaban ver su hermoso cuerpo, se veía divina sentía que mi miembro no lo podía controlar, después ella volvía a vestirse con la ropa de la escuela.

Desde aquella vez quedé obsesionado con ella al grado que no podía dejar de pensar en lo que había visto aquella mañana, y desde esta vez no pude controlar el deseo de poseerla.

Sin embargo recordaba que era mi hermana, no obstante el deseo de tenerla en mis brazos, y podérmela cogérmela en la cama me dominaba y todas las mañanas me despertaba temprano para verla cuando se cambiaba de ropa y aprovechaba toda oportunidad para estar cerca de ella.

Siempre había tenido una buena relación con ella, así es que jugaba con ella y aprovechaba toda ocasión para acariciarla y de vez en cuando lograba sentármela en las piernas.

Cierta noche me desperté y volteé a verla se veía hermosa durmiendo. Sentía que mi sangre me hervía en las venas así es que sin despertarla le acaricié sus lindos senos, le levanté su falda para verle sus piernitas bien formadas y pensaba en cómo convencerla para que se dejara hacer el amor. Así que un día le metí entre sus libros de la escuela unas revistas de pornografía para ver qué efecto tenía en ella,

Recuerdo aquella tarde regresé de ir con mis amigos y entré mi casa, y mi hermana estaba ahí siempre había vestido de manera normal y de una manera se puede decir conservadora, sin embargo esta vez tenía puesto una minifalda de cuero ajustada a su cuerpo que dejaba al descubierto sus piernas, y en la parte de arriba sólo traía su brasier cuando la vi me quedé paralizado, ella había estado viendo la revistas y estaba cachonda.

Enseguida me preguntó si había tenido relaciones con alguien a lo cual le contesté que sí con algunas amigas de las escuela, a lo cual ella me quedó mirando, y sin vacilar le pregunté que si ella ya había follado con alguien, ya que yo sabía que ella tenía novio.

Ella se sonrojó y me contestó con su dulce voz que no sabia a que me refería, a lo cual le dije sim vacilar que si su novio ya se la había cogido, ella me contesto que salía con chicos que le gustaba que la acariciaran y que le quitaran la ropa, y que había estado con ellos en la cama con sólo sus puras braguitas, sin embargo nadie la había se la había metido la verga ,ya que ella no se dejaba ya que pensaba hacerlo con alguien de confianza (entre mí pensé aquí estoy yo mamacita) y me dijo: te voy a decir la verdad Benjamín ,me gustaría que me metieran la verga para saber lo que se siente ser mujer ya que mis amigas me han dicho que ya es hora de que me la metan como a toda mujer

Era lo que yo estaba esperando que dijera.

Así que la abracé en ese instante con toda mi fuerza, y la comencé a jalar así adentro de mi cuarto, lo cual ella puso resistencia y me dijo; estás loco qué vas hacer, le dije te voy a cumplir tu deseo de ser toda una mujer, inmediatamente me respondió: acuérdate que somos hermanos qué van a decir lo demás de esto, y le comenté si tu no les dices a nadie no tienen por qué enterarse, mientras la tenía en el pasillo, que conducía a nuestro cuarto aprisionada contra la pared para que no se me escapara ya que ella se jalonaba y pataleaba, en ese instante salió mi hermana la menor Susana de unos 13 años y nos dijo qué hacen, le dije: estamos jugando pero voy con Verónica al cuarto a arreglar un asunto que tenemos pendiente, no era esto extraño para ella ya que sabia que siempre jugábamos y le pedí de favor que se quedara en la puerta de casa y me avisara cuando viniera alguien, ya que no estaban nuestros padres y mis otras dos hermanas, pero sabia que podían llegar en cualquier momento, ella aceptó y se fue.

Y entonces como pude cargué a mi Verónica y la introduje al cuarto como pude, donde la abracé por la parte de atrás a la fuerza y la comencé a besarle sus mejillas y su cuello hasta llegar a su boca,

Verónica seguía poniendo resistencia, pero iba aminorando poco a poco, por lo cual me senté en la cama y ella la puse en mis piernas, sentía que mi miembro reventaba, mientras comencé acariciar sus pechos y le quité lentamente su brasier le acaricie sus senos y posteriormente le estuve mamando su senos con mi boca, mientras ella gemía de felicidad, no podía apartar mi boca de aquellos senos bien formaditos.

Después le quité su minifalda y sus calzones y la acomodé a la orilla de la cama, era la primera vez que veía su bizcochito sonrosado con pelos ,le metí primero el dedo después mi lengua en su bizcochito, sin perder tiempo le metí mi verga ella gemía y me decía que despacio porque era la primera vez que se la metían, comencé despacio a embestirla, poco a poco fui aumentado el rimo a ella le gustó, después la volteé y se lo metí en sus nalgas y la estuve bombeando y esta vez derramé mi leche adentro de ella y la hice mía durante una hora , nunca había disfrutado tanto, en eso se oyó la voz de mi hermana que ya venían mis padres.

Nos metimos a la cama como era costumbre, ella quedó satisfecha me dijo que era la primera vez que follaba y que le había gustado, desde aquella ocasión hice arreglos para llevármela a un hotel para cogérmela y gozármela a plenitud.

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