Follando con mi madre mientras mi padre llamaba la puerta

Follando con mi madre mientras mi padre llamaba la puerta

Voy a contaros el polvo más rápido que mi madre y yo nos hemos pegado nunca. Fue algo extremadamente salvaje.

Ocurrió un sábado por la noche ,yo volvía de cenar con unos amigos y mi padre estaba en el futbol.

Cuando entré por la puerta de casa besé a mi madre y me iba a mi habitación cuando llamaron al interfono, era mi padre que volvía.

Mamá fue a abrir y cuando pasó delante de mí moviendo su inmenso culo, la lujuria se apoderó de mí.

Mi polla se puso dura como un palo de forma inmediata.

Así que fui tras ella y antes de que contestara, la agarré por la espalda y apretando sus tetitas con mis manos le dije :

-dile a papá que me vaya a comprar un paquete de tabaco a la gasolinera ,tardará diez minutos.

Mamá me agarró el paquete y al comprobar mi excitación ,le dijo a mi padre que fuera a comprar el tabaco.

Casi no le dio tiempo a colgar el telefonillo, cuando se encontró con el vestido subido por encima de su culo y con las manos apoyadas en la puerta.

De una fuerte estirada le rompí las bragas y las tiré al suelo, estaban empapadas.

Yo, ya tenía mi polla al aire con los pantalones por los tobillos.

Empecé a masturbarla.

Mis dedos entraban fácilmente en su húmedo coño rojo, mi otra mano iba de sus tetas que apretaba con fuerza a su boca donde su lengua lamía mis dedos sin cesar y volvían a sus pechos para agarra sus pezonazos, estirándolos y pellizcándolos hasta que gritaba de dolor y placer, metí uno de mis dedos en el orificio diminuto de su ano.

Mamá chilló y yo le dije :

-¿Te duele, mami? ella solo pudo asentir con la cabeza, mientras jadeaba, así que le contesté:

-Ahora te va a doler más porque pienso romperte el culo con mi polla, pedazo de gorda

_si, por favor ,me contestó ,entre jadeos, folla mi culo, quiero sentir como la polla de mi hijo me perfora ,lléname de leche.

Sin una palabra más ,apunté mi verga hacia aquel agujerito y se la clavé.

El grito fue bestial, pero mamá clavó sus uñas en mis nalgas y empezó a gemir como una posesa mientras de su boca salían las marranadas más cachondas que había oido en mi vida.

Estábamos poseídos por el deseo y empezamos a movernos como animales en celo.

-Así cabrón, no pares, te gusta follarte a tu madre, verdad

-si, me pones cachondísimo mamá. Me ponen a cien tus carnes, eres mi cachonda y gorda madre, y me encanta que seas tan guarra.

-soy tu guarra, tu perra cachonda hijo mío agárrame los pezones, hazme daño.

Empecé a darle palmaditas en el culo mientras mi polla iba pasando de su culo a su coño sin dejar de follarla.

Las palmaditas se fueron haciendo más fuertes hasta que sus nalgas enrojecieron, pero no paré y poniendo mis manos en sus pequeñas tetas comencé a masajear sus duros pezones.

Noté como la leche se agolpaba para explotar, mamá también lo notó :

-Ahora cariño, dale tu leche a mami, córrete en mi culo, que me vas a volver loca.

Y entonces exploté.

Toda mi leche entró en su ano mientras sus muslos apretaban para no dejarme salir.

Todavía notaba los espasmos cuando mi padre volvió a llamar al telefonillo.me separé de mi madre, mientras ella abría y sin decirle nada me fui a mi habitación .

Me fui a dormir sin ducharme, quería notar su olor pegado a mí.

Cuando me desperté a la mañana siguiente ,sus rotas y empapadas bragas, estaban bajo mi almohada.

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