Soy Arian. Aunque casi todos me llaman Ari. Hay algo en mí que nadie conoce.
Esteban se levantó y de un solo movimiento me cargo, yo me agarre fuerte de su cuello y con mis piernas trate de rodear su cintura pero el era muy grande, mi negro con sus manotas me agarraba mis grandes nalgotas y su miembro grande e imponente y duro como el metal...