Una compañera de trabajo, la más buenota de la oficina, es descuidada por su esposo. Alguien tiene que atenderla.
Una experiencia que nunca imaginé que viviría a mis 24 años fue la que tuve cuando decidí viajar de Zapopan a Morelia pidiendo ride en la carretera libre, ofreciendo mi cuerpo a cuanto trailero me recogiera... hasta llegar completamente destrozada y llena de placer
Segunda y jugosa parte de una saga de sexo interracial en donde una madura productora de cine porno tiene una sesión con sus actores.
En la saga de viajes, tuve la oportunidad de ir a la Patagonia en el motorhome de unos viajeros que me trataron muy bien.....sumamente bien a decir verdad.
La luz del amanecer se filtró por las rendijas de la persiana, pintando líneas doradas sobre la piel desnuda de Valeria. Despertó despacio, desorientada por un instante, hasta que el peso del brazo de Mateo sobre su cintura y el roce de su respiración áspera en su nuca le devolvieron la memoria.
Las semanas que siguieron a aquel primer día en el sótano se convirtieron en un suplicio delicioso para Valeria. La rutina de su vida perfecta, sus cenas de gala y sus tardes de compras por fin tenían un contrapeso: los martes y jueves en el centro comunitario.
El calor de aquel martes de agosto era sofocante, pegajoso, de esos que parecen derretir no solo el asfalto, sino también las voluntades. Valeria ajustó el aire acondicionado de su BMW blanco, sintiendo el contraste del aire helado contra la fina seda de su blusa de diseñador.
Fui a cambiarle el gas y terminé cogiéndomela.
Una Fiesta, mi esposa estaba muy caliente, y terminamos cogiendo entre dos parejas. El otro la cogió por el culo hasta que se lo llenó de leche.
Una mujer joven enferma e inexperta va de vacaciones con su tío el sobon y su primo adolescente.