Después de treinta días salgo del hospital, me tienen diagnóstico bulimia y depresión mayor,me encuentro muy débil y con pocas ganas de salir de la cama,mi madre preocupada ya no sabe que hacer conmigo mientras junto a mi padre deciden al ser verano llevarme de vacaciones a la costa a ver si el mar me ayuda en algo.

Me llamo Beatriz y tengo 18 años de puro hueso y piel,mis pechos muy diminutos veo ahora que solo tiene pezones mientras mis hormonas no me piden nada relativo a comer levantarme de la cama o el sexo.

Mis padres tienen unos 40 años y ahora su vida noto que está dedicada a mis cuidados.

Mientras almorzamos mi madre me dice que vamos una semana a casa de su hermana que vive en un apartamento de una ciudad turística muy famosa,y que no le vale negativas por mi parte, yo solo digo que no deseo ir pero resignada se que no me queda otra.

Mi padre intenta alegrarme jugando conmigo mientras mi madre fue de compras y aunque piense que no lo noto me sube a sus piernas y su cosa dura se mueve en mis pequeñas nalgas.

Llegamos a casa de mis tíos al atardecer y después de los saludos yo con pocas ganas voy a la habitación de mi primo a cambiarme y acostarme pues tengo asignada una cama en dicha habitación.

Mi primo Daniel tiene también 18 años y ya esta alto y muy musculado pues va al gimnasio a levantar pesas,por la confianza que tenemos me cambio de ropa mientras el juega a la consola y lo veo mirando de reojo cuando mi cuerpo extremadamente delgado se desnuda quedando solo en braga mientras me pongo una camiseta.

El está con un pequeño y pegado calzoncillo y cuando se levanta para venir a saludarme veo que tiene un buen pene lo cual en este caso me da ternura.

Me levanto solo para la cena y mientras mi madre quiere que vaya con ellos a dar un paso por la avenida marítima le digo que mañana y vuelvo a la cama.

Mi primo sigue en su móvil y su consola y hablamos poco lo cual agradezco, necesito algo de cariño y estando de lado y llorando le pido que venga y me abrace,se acuesta junto a mi y como es muy cariñoso se pone como cucharita a mi espalda, al rato noto que la tiene dura pegada a mi culo y no digo lógicamente nada y lo dejo hacer mientras pensando que me he dormido mueve su cuerpo atrás y adelante.

Me soba algo el pecho y mete sus dedos entre mis bragas llegando yo a mojarme un poco, pero dando por acabado el tema me muevo y le digo que vayamos a nuestras camas a dormir.

Notando en poco tiempo como se toca su pene y emite pequeños gemidos sobre todo al eyacular.

Al día siguiente me obligan a ir a la playa y mientras todos se bañan yo con pocas ganas cojo sol para broncear mi cuerpo demacrado.

Miro a mi madre y pienso que le sienta bien su bikini, aunque con algo de barriga sigue conservando unos pechos grandes y firmes y un culo bonito.

No se da cuenta entre risas,pero el tocón de mi tio la tiene sobada,me fijo y le toca el pecho al querer pillar la pelota,la atrapa por detrás y está un buen rato sin soltarla moviéndolo de adelanta hacia atrás,y para no variar mi padre con sus vacios con jóvenes se fue a duchar para irnos junto a mi primo,el cual me dijo a la noche pues lo hemos hablado muchas veces que en la ducha se la chupo y masturbo hasta correrse en su boca.

Y en estas fueron pasando los días, que yo haya percibido mi primo ha venido a mi cama varias veces y se pone morado a tocarme y masturbarme, yo sin mucha libido no he logrado llegar al orgasmo, una noche lo acosté en la cama y sin entusiasmo se la chupe y pude comprobar que tenía buen pene,al rato me desnude y lo cabalgaba sin parar mientras mi clitoris se frotaba en su pubis hasta que saliendo lo acabé mssturandole.

Más tarde ya en mi cama intenté masturbarme pero sin mucho éxito, y llevaba así años.

Faltaban dos días para regresar a casa y yo aunque algo mejor lo deseaba con gratitud,mi padre y mi primo se fueron a ver un partido de fútbol y harían noche en una pensión porque el estadio era algo lejano,y mi tio se fue a casa de unos amigos llegando tarde decía.

Mi madre y mi tía me llevaron a cenar fuera,y sin ganas de hablar me fijaba en que bebían mucho y cada vez hablaban más y contaban sus penas, como si yo no estuviese ahí mi madre comentó que no follaba desde hace meses y sus únicos orgasmos son cuando se masturba y que mi padre solo quiere que le de con un dildo por su culo.

En cambio mi tía se quejaba que si lo hacía bastante pero sabía que mi tio era un mujeriego y seguro habrá estado con otras, como hoy por ejemplo dijo,y que era muy bruto y no sabía tratar a las mujeres con dulzura.

Prácticamente las tuve que llevar yo a su casa y la primera en caer dormida en su cama fue mi madre estando solo en bragas y sin sujetador mostrando unos pezones oscuros bastante grandes, y así la dejé.

Al llevar a mi tía a su habitación y desnudarla me sorprendió su cuerpo, era sencillamente perfecto y de los de mi gusto, pechos pequeños, pezones rosados, sin un gramo de grasa y al tenerla acostada le bajé ahora algo exitada su braga quedando ante mi una vagina sin un solo vello con una vulva que sobresalía bastante y un clitoris muy saliente,con los cuales me masturbaba hacia años cuando veía videos.

Probé y me comí sus perfectos pechos, ella reaccionó con unos leves gemidos, lentamente ls besé por sus labios y en todo su cuerpo, mi tía se estremecía hasta que con un movimiento rápido me acostó boca arriba y se puso encima en posición de sesenta y nueve.

Ahora pude decir que estaba muy mojada y exitada,era mi primera vez con una mujer pero también era una fantasía sexual mía.

Me lo comía tan tan suave que casi no podía hacer lo mismo yo,me tomó el clitoris y me lo envolvió en una espiral de ritmo velocidad que mi gemidos con el suyo en mi boca hizo de manera inexplicable que tuviese el mayor orgasmo de mi vida y por sus espasmos y humedad el suyo fue también glorioso.

Me fui a la cama muy exsausta y con pastillas y todo no podía conciliar el sueño, en estas oigo entrar a mi tio y pasado un buen rato escucho de manera clara gritos sin parar y palabras calientes, no me lo creía pero me levanté y con sigilo me acerco a la puerta de la habitación de mi madre que con sus borracheras ni cerraron y ahí estaba mi tio dando muy fuerte a mi madre en cuatro patas entre gritos y me corrooooo me corrooooo dios mio dios mio.

No pude aguantar algo tan extraño pero morboso y ahí mismo me masturbe viendo la escena llegando a un segundo orgasmo en la noche.

Mi primo me confesó el último día antes de partir que no pude evitarlo y estuvo toda la noche sin parar dando por el culo a mi padre y que gritaba como una niña adolescente.