Mi amigo le llenó el culo de leche a mi esposa
Siempre me gustaron las pendejas, me gustan las minas flacas delicadas chicas y si son bien pendejas mejor.
Me encanta cogerme una pendejita de mama, llenarla de leche, hacerles un buen sexo oral o abrirles el culo y cogerlas fuerte.
Pero cuando me case, vivía trabajando todo el dia, y no podía salir ni a la esquina.
Mi esposa era una morocha linda, realmente linda y muy atractiva, lo es todavía, aunque ya no es mi esposa pero si sigue siendo bonita.
Bonita de cara y con cuerpo lindo y cuidado.
Estábamos invitados a un asado entre amigos, eran varias parejas, algunas conocidos de siempre y otros eran amigos de amigos.
La casa era sobre un lago con un jardín grande y una playa casi privada. Era realmente un sueño esa casa.
Era de noche, la parrilla estaba a unos 20 metros del agua, y a unos 5 metros de la casa al fondo .
Se armo una rueda de sillas en torno al fuego, a la parrilla, gente que charlaba gente que comía alguna cosa y casi todos tomando algo.
Yo me senté en una silla tipo reposera y tenia de un lado a mi esposa y del otro una pendeja que me hacía parar la verga.
Tendría más o menos unos 19 o 20 años, era rubia y tenía el pelo por los hombros, delgada, lindo físico, tetas chicas y una remera apretada al cuerpo, y tenía sobre todo una boca divina .
No podía dejar de mirarle la boca a esa mina.
Labios gruesitos como Angelina Jolie y apenas se le veían un poco los dientes entre los labios.
Era la compañía de un amigo soltero recontra mujeriego. Nadie la conocía y ella se sentía media desubicada.
Pasaba el rato y ella apenas sonreía pero casi no hablaba con nadie.
Por eso le cambie el lugar a mi ex esposa para que se sentara a su lado asi entre minas se entendían mejor.
No era una reunión swinger ni de casualidad , nadie estaba en esa onda, y si había alguno nadie lo sabía.
Tarde de la noche después de cenar y tomar bastante, entramos todos, menos mi esposa y la otra chica que tenían una conversación a solas bien amena.
Caminaron hacia el agua y se sentaron en el pasto solas las dos.
Nosotros desde adentro las veíamos de espaldas sentadas una al lado de la otra conversando.
Mi ex esposa es vi ,y también se sentía atraída por las minas asi como yo , jóvenes pendejas e inocentes. Varias veces habíamos llevado terceras a casa y ella las cogía hasta no poder más. Amaba meterles la lengua en el culo, lamerles la conchita, pajearlas y mirarme cogerlas, o a veces cogerlas en conjunto.
Cuando vi que demoraban en entrar, entendí que había onda entre ellas, onda sexual, estaba seguro de eso, y estaba esperando el resultado.
Se besaron y se apretaron una contra la otra lejos de todo el mundo pero sin darse cuenta de que las veíamos besarse, tocarse y agarrarse de las manos en la oscuridad de la noche.
Al poco rato casi todos se fueron y quedamos el dueño de casa, mi amigo el que había ido con la pendeja y yo.
Cuando ellas entraron a la casa ya teníamos todos la cabeza podrida de tanto alcohol y de verlas besándose y tocándose, yo quería cogerme a la pendeja que me tenía muerto, y además quería verla coger a mi esposa con ella.
Había música de fondo y se pusieron a bailar solas, se franeleaban delante de todos como dos enamoradas seduciéndose mutuamente.
El dueño de la casa es un gordo grande barbudo con una panza abundante, se sentó en un sillón que estaba en una parte oscura, saco la verga y se empezó a masturbar. Mi amigo se arrimó a las dos y yo hice lo mismo, empezamos a los besos, manoseo en las tetas, franeleo y yo miraba como mi esposa aceptaba que otro macho la tocara y besara delante mío.
Es una linda sensación ver gozar a tu esposa entregada a un macho que la calienta. Solo para entendidos y para aquellos que se animan, no para giles que hablan de machismo posesión y demás boudeces.
Es hermoso verla chupar una verga de otro, y más hermoso es cogerte la mujer de otro delante de él.
Asi empezamos y mientras el gordo se pajeaba mi esposa se besaba con mi amigo y yo le chuponeaba la mina a él.
La pendeja tenía pantalones blancos apretados, se le saltaba la forma de la pepita, era al menos 20 años menor que yo y me tenía al palo.
Allí mismo la fui desnudando delante de todos y mi amigo desnudando a mi esposa.
Una escena surrealista, el gordo manoseándose la verga, mi esposa chupándole la pija a mi amigo y yo sentado en un sillón haciéndome mamar por la mina de mi amigo.
Entre los 3 nos cogimos a las dos mujeres, y entre ellas se masturbaron y chuparon la concha muy abundante y con muchísimas ganas.
Se acostaron las dos cola para arriba en el sillón, un culo al lado del otro, y entre los 3 las cojeamos turnándonos, metiendo verga en un culo o en una concha, sacando y cambiando de lugar, mientras ellas se besaban y gemían de placer.
A veces cuando mi amigo le metía la verga en el culo a mi esposa, yo la pajeaba con un dedo en su conchita mojada, quería verla empujar para atrás, clavándose más la verga en el orto.
Les llenamos el culo de leche a las dos, salían chorritos de semen que corrían por entre las piernas hacia los muslos.
Que lindo es parar una mujer recién acabada y mirarle la pepa mientras le chorrea la leche por las piernas. Asi quedaron las dos.
A mí me saltaba la leche sola, increíbles las sensaciones placenteras que tenía, los dos culos perfectos abiertos, ellas a los besos y nosotros garchando a lo loco.
Fue algo mágico, nunca mi mujer había cogido con otro macho delante mío, y que yo sepa nunca había salido con otro. Se dio solo, ellas lo iniciaron, y naturalmente las cogimos entre los tres.
Varias veces más salimos con mi amigo, y varias veces él la lleno de leche a mi esposa.
La pendeja era increíblemente bella, amaba coger por el culo, yo he garchado bastantes ortos pero nunca vi un culo tan indo suave y placentero para entrarle tan fácil como el de ella.
Hasta parecía que se lubricaba solo. Me dejaba de cama.
Otras veces salimos en trio ella con nosotros dos y yo las miraba cogerse mientras me crecía la verga, y la leche me brotaba sola de la verga.
Al otro dia un dolor de huevos impresionante, acababa hasta no poder pararla más.
Lindo asado, el mejor asado de mi vida, y la mejor carne que he comido.